La
bandera española ostenta los colores rojo y amarillo, dispuestos en
tres franjas horizontales, con el amarillo en medio. La creó el rey
Carlos III.
Antes, la bandera de España era
blanca con flores de lis, o sea los colores de la Casa de Borbón; pero
como en Francia reinaba la misma dinastía y utilizaba la misma bandera,
cabe suponer que semejante situación debía acarrear frecuentes y lamentables
confusiones. Por eso Carlos III decidió formar una bandera nacional
con los colores de su antiguo reino (Nápoles), que no eran otros que
los de Aragón y Cataluña, introducidos por Alfonso el Mangnánimo y constituidos
por barras rojas sobre fondo amarillo. Y esta bandera, tomada en su
mitad únicamente, dio lugar a la de las dos franjas rojas y una amarilla.
En el centro campea el escudo de España.
Las banderas de Hispanoamérica nacieron
como consecuencia inmediata de la independencia de estos países.
La bandera mexicana ostenta
tres franjas verticales: verde, blanca y roja; en el centro, en el escudo
aparece un águila devorando una serpiente, símbolo de la fundación de
Tenochtitlán por los aztecas.
La venezolana consta de tres
franjas horizontales; amarilla, azul y roja. En la azul hay siete estrellas
blancas que representan las siete provincias que declararon la independencia.
En la bandera chilena, roja
y blanca con un recuadro azul, parece una estrella de cinco puntas,
que rememora una de las insignias de los antiguos indios chilenos.
La brasileña es de color
verde, con un diamente amarillo en el centro que encierra una espera
azul con veintiuna estrellas.
La bandera argentina consta
de tres bandas horizontales: blanca la de en medio y azul celeste las
otras dos. La blanca ostenta un sol dorado, antiguo símbolo de los incas,
que representó pra los argentinos el naciente sol de la libertad.